Mercedes-Benz 150 Sports Roadster 1935

En 1934, Mercedes-Benz hizo su primera incursión en motores de posición central con el Mercedes-Benz 130 (W23). al que un año masss tarde sucedería el Mercedes-Benz 150 Sports Saloon,




Un deportivo diseñado específicamente para participar en el Rally “2000 km Across Germany”. Para hacernos una idea, esto sería lo que conocemos ahora como un coupé deportivo, pero con casi 80 años de edad.


Estos autos son muy difíciles de encontrar, pero un derivado del 150 Sports Saloon es aún masss dificil, el Mercedes-Benz 150 Sports Roadster. Tan raro que hoy en día sólo se conoce la existencia de una única unidad. Incluso en los registros de Mercedes-Benz no está registrado exactamente el número de unidades que se construyeron. El único registro es que sólo se vendieron dos unidades.


Esta exclusiva obra de arte, se conserva en algún museo de Daimler AG, pero no informan en cual de ellos en la nota de prensa. Por supuesto, la restauración que se habrá hecho sobre él tendrá algo que ver con su estado de conservación.


El Mercedes-Benz 150 Sports Roadster una rareza para el fabricante de Stuttgart por montar el motor en posición central, lo que ahora en la actualidad se considera la configuración ideal para un deportivo. Aunque realmente este auto no pueda considerarse un super-deportivo, su configuración lo hace un adelantado a su tiempo.


Con un motor de gasolina de 1.5 litros que entregaba la generosa cifra de 54 CV. ( hablando de 1935 esa potencia era algo realmente inusual). Tanto, que su velocidad máxima, 125 km/h, era algo casi impensable para aquella época.


Con un estupendo diseño de formas clásicas, incluso con la parte trasera típica de los boattail o cola de barca, un diseño generalizado en las grandes marcas americanas de la época como Delahaye, Auburn o Cord.


Uno de los modelos masss raros y exclusivos de Mercedes-Benz. El hecho de que sólo se conozca la existencia de una unidad en todo el mundo lo hace tener un valor incalculable. Sin temor a equivocarnos un valor equiparable al de su belleza.

Publicado por:
Enrico Sorgato