El Mercedes-Benz 190 E 2.3-16 a prueba extrema.

Para demostrar su potencial, la firma alemana sometió a sus 190 E 2.3-16 a una durísima prueba de fiabilidad en el circuito italiano de Nardo. No sólo se quería que los propulsores aguantasen 50.000 km a fondo, sino batir varios récord de velocidad.


Tres vehículos se presentaron, con algunas modificaciones ligeras con respecto a las versiones de serie. La altura libre al suelo se redujo en 15 mm, el faldón delantero creció 20 mm y se eliminó el ventilador de refrigeración del radiador. La dirección asistida perdió su asistencia, era simplemente mecánica para un mejor tacto y control. La suspensión delantera también adoptó un sistema autonivelante para mantener en todo momento la estabilidad con una distancia al suelo constante.


El coeficiente aerodinámico se redujo a 0.30 con lo que se podía alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h exprimiendo al máximo la mecánica. Comenzaba una tortura mecánica de 202 horas (masss de ocho días) en las que los autos no descansarían hasta cumplir 50.000 km. Seis conductores de pruebas eran los encargados de dar vueltas al óvalo de 12.64 km, a un tiempo por vuelta inferior a tres minutos y cinco segundos.


Si se quería conseguir el récord, había en todo momento que mantener una velocidad media superior a 240 km/h, ¡durante los ocho días! Cada dos horas y media los autos entraban en boxes para un cambio de piloto y un repostaje rápido. Cada 8.500 km había que cambiar los neumáticos traseros, una parada de cinco minutos en la que también se reemplazaba el aceite, los filtros, y se comprobaba el ajuste de las válvulas. Sólo seis paradas largas se hicieron durante los 50.000 km totales.


En estas paradas también había que sustituir un panel de extracción rápida que evitaba que los insectos que el Mercedes arrollaba a su paso influyesen negativamente en el rendimiento del radiador. En condiciones de luz ambiental abundante, los faros estaban tapados por máscaras de plástico, por el mismo motivo anterior y para evitar posibles roturas por proyección. Al caer la noche se quitaban las máscaras y ya había luz. El 21 de agosto de 1983, tras 201 horas, 39 minutos y 41 segundos, concluyó el experimento de Nardo.


De los tres Mercedes participantes, dos superaron la prueba sin problema alguno. Un tercero no pudo terminarla por una pequeña avería eléctrica (no estaban permitidas las reparaciones). 50.000 km a fuego que sirvieron a Mercedes para obtener 12 récords de velocidad media que siguen vigentes:

Récords del mundo

25.000 km: 247.094 km/h
25.000 millas: 247.749 km/h
50.000 km: 247.939 km/h

Récords de clase internacional

1.000 km: 247.094 km/h
1.000 millas: 246.916 km/h
5.000 km: 246.914 km/h
5.000 millas: 246.729 km/h
10.000 km: 246.826 km/h
10.000 millas: 246.839 km/h
6 horas: 246.798 km/h
12 horas: 246.628 km/h
24 horas: 246.713 km/h

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